Hace un tiempo pensaba que el primer era un paso opcional, pero con el tiempo me di cuenta de que en realidad hace toda la diferencia en cómo se ve y se siente el maquillaje. El Primer Glam in Gold de Catrice es prueba de eso: tiene escamas de oro de 24K que se deshacen al aplicarlo, hidrata la piel con ácido hialurónico y deja un glow instantáneo muy favorecedor.
Más que un paso extra, funciona como esa base invisible que refresca, protege y ayuda a que el maquillaje dure mucho más. Y aplicarlo es muy fácil: solo con los dedos, si quieres ayuda dar pequeños golpecitos en el rostro, y en segundos la piel queda lista. Lo bueno que tiene este producto es que es muy versátil, porque se puede usar solo para un acabado luminoso y natural, o como preparación antes de la base para que todo quede uniforme y se mantenga intacto por horas. Un detalle sencillo que hace que la piel se vea cuidada, hidratada y con ese brillo que hoy está en tendencia.
Cortesía Catrice

