VOLVER AL ORIGEN: EL MANIFIESTO DE GUCCI CRUISE 2026 EN FLORENCIA
Por María Jesús Sielfeld - mayo 19th, 2025
Florencia no es solo una ciudad, es un símbolo de renacimiento. Y Gucci lo sabe. Bajo el lema “Gucci es Florencia, Florencia es Gucci”, la casa italiana eligió el Palazzo Settimanni, su archivo histórico, para presentar su colección Cruise 2026, un viaje en el tiempo donde el pasado se convirtió en el futuro más audaz. Con frescos renacentistas como testigos, las modelos desfilaron entre tejidos que hablaban de artesanía, identidad y una reinvención constante. Esta fue una propuesta que celebra la esencia de la marca mientras mira hacia adelante.
La inspiración detrás fue clara: Florencia como musa eterna. Desde los brocados que evocaban los telares medievales hasta el giglio (el lirio florentino) reinventado en la bolsa estrella de la colección, Gucci Giglio, cada pieza fue un homenaje a la ciudad. Siluetas imposibles convivieron en armonía: hombros oversize junto a vestidos fluidos, encajes transparentes sobre terciopelos opulentos y sastrería masculina fusionada con detalles ultrafemeninos. Destacaron los abrigos de arquitectura escultórica, los vestidos de lunares con lazos dramáticos y las sandalias de plumas que parecían sacadas de un cuadro de Botticelli.
Pero esta colección no fue solo nostalgia. Fue un manifiesto de resistencia. En un momento de transición, con la salida de Sabato De Sarno y la llegada inminente de Demna Gvasalia, el equipo creativo de Gucci demostró que la marca puede brillar incluso en los interregnos. Las referencias a directores anteriores (desde los vestidos sexys de Tom Ford hasta los estampados barrocos de Alessandro Michele) dialogaron con un guiño al estilo oversize y estructurado de Demna, adelantando su influencia futura.
Cortesía Gucci
La joya de la corona fue la colaboración con Pomellato: la colección Monili, donde el cuero, el oro y los diamantes pavé se entrelazaron en piezas que celebraban la artesanía italiana. Y en un movimiento estratégico, la bolsa Giglio y algunas joyas estuvieron disponibles justo después del desfile, apostando por el “see now, buy now”.
El cierre fue poesía pura: las modelos salieron a la Piazza Santo Spirito, fundiéndose con la vida cotidiana de Florencia. Un gesto que resumió el espíritu de la marroquinería: la moda no es un espectáculo aislado, sino parte de la historia viva de una ciudad. Con Cruise 2026, la marca no solo honró su legado, sino que plantó las semillas de lo que viene. Porque volver al origen, al parecer, es la mejor forma de avanzar.
Cortesía Gucci
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