Beauty, Opinión

VOLVER A LAS RAÍCES… ADIÓS A LA PIEL GLASS SKIN

Por Leandro Santana –
Agosto 6, 2026

Para entender por qué el exceso de cosméticos puede jugar en contra de la piel, primero hay que considerar que no siempre más productos significan mejores resultados. Cuando se aplican demasiados sérums, cremas y aceites en una misma rutina, las fórmulas pueden volverse incompatibles entre sí y generar el conocido pilling o “efecto borrador”, en el que los productos se agrupan formando pequeñas pelusas sobre el rostro. Además, la acumulación de capas dificulta que cada activo se distribuya correctamente y favorece la mezcla con el sebo, el sudor y las partículas del ambiente, dejando la piel con un aspecto opaco, pesado o excesivamente brillante. En personas con piel mixta o grasa, esta sobrecarga también puede favorecer la obstrucción de los poros y la aparición de imperfecciones.

Muchas veces esta saturación se confunde con el efecto Glass Skin, una tendencia de belleza originaria de Corea del Sur que busca conseguir una piel luminosa, uniforme y con apariencia translúcida. Sin embargo, este resultado no depende de acumular una gran cantidad de productos, sino de mantener la piel sana, bien hidratada y con una rutina adecuada. Cuando la técnica se interpreta como una invitación a superponer múltiples capas de cosméticos sin considerar las necesidades de cada tipo de piel, el resultado suele ser el contrario: un exceso de brillo, poros más notorios y una sensación de pesadez que termina restando frescura al rostro.

Cortesía marcas

Como respuesta a esta tendencia, cada vez gana más fuerza el concepto de Cloud Skin o “piel de nube”, que apuesta por un acabado suave, aterciopelado y natural. Su principal aliado es el skinimalismo, una filosofía que propone simplificar la rutina y priorizar productos realmente necesarios. Un limpiador suave, un sérum ligero con ingredientes como la niacinamida, una crema hidratante de textura liviana y protector solar suelen ser suficientes para mantener la piel equilibrada. En pieles con tendencia a la oleosidad, incorporar de forma ocasional un exfoliante químico con ácido salicílico puede ayudar a mantener los poros limpios, mientras que los papeles absorbentes permiten controlar el brillo durante el día sin añadir más capas de maquillaje. Al final, el objetivo no es aplicar más productos, sino elegir los adecuados para que la piel luzca saludable y en equilibrio.

Cortesía marcas

SHARE

Follow by Email
Facebook
Instagram
WhatsApp
0

OBTEN LAS REVISTAS ISSUE EN LA PUERTA DE TU CASA