THE CHRISTMAS TABLE EDIT
Por María Jesús Sielfeld - noviembre 28th, 2025
Si lo piensas, el árbol se lleva todas las fotos, pero la comida es el verdadero momento importante. Es ahí donde la gente conversa y disfruta sin apuro. Por eso, armar una mesa bonita no es una formalidad, ya que ayuda a que tus invitados se sientan cómodos y quieran quedarse un buen rato. Este 2025, la idea es dejar de lado lo rígido y apostar por una decoración que invite a estar y compartir de verdad. No hace falta ser experto para que la mesa se vea bien. Funciona mucho mejor si piensas en capas y en crear un ambiente cálido. Aquí van los básicos que realmente importan:
- La base: manteles, runners y texturas
Todo parte por la tela. Puedes usar un mantel neutro para tener más libertad o un runner que marque una línea central que ordene visualmente el espacio. Las texturas, como el lino, algodón o tejidos con relieve, dan profundidad sin complicarse. Lo crucial es que el color base converse con el resto de la decoración: prueba el clásico rojo con verde salvia, burdeos con dorado, tonos tierra con algún brillo metálico, o incluso azul noche con plateado para quienes buscan algo distinto. - Vajilla y cristalería
Aquí es donde las capas se notan de verdad. Mezclar vajilla antigua con piezas modernas queda muy bien y evita que la mesa se vea plana. Para construir un ritmo armónico, alterna un plato más llamativo con otros lisos, y usa copas que reflejen la luz. Si tienes cubiertos dorados o elementos especiales, como por ejemplo de latón, este es su momento. Y no te compliques: servilletas anudadas, un pequeño adorno sencillo y cada puesto se ve pensado.
- Centros de mesa que dejan conversar
Nada arruina más una buena conversación que tener que esquivar un arreglo floral gigante para ver a quien tienes enfrente. Lo importante es que decoren sin estorbar. Los arreglos bajos funcionan siempre, por ejemplo, ramas de eucalipto, piñas, flores de temporada o una guirnalda que recorra la mesa. Si usas velas, que no sean tan altas para no tapar la vista. Todo debería sentirse ligero y fácil de mover si necesitas espacio para servir.
Cortesía Getty Images
- Iluminación cálida y estratégica
Cuando oscurece, la luz define la atmósfera. Deja la iluminación fuerte de techo y preocúpate de crear un ambiente más íntimo. Mezcla candelabros con velas pequeñas en frascos o portavelas. Un truco simple puede ser usar bandejas o bases espejadas para reflejar la luz. También puedes entrelazar luces a pilas entre las ramas del centro de mesa. Con eso ya tienes un entorno acogedor. - Colores que se entienden entre sí
No hay reglas estrictas, pero sí es importante que la paleta tenga coherencia. Como mencionamos anteriormente, puedes ir por lo clásico (rojo, verde, dorado), por tonos más profundos (burdeos, esmeralda o amatista), por algo minimalista en blanco y madera, o por mezclas más intensas si te gusta el contraste. La clave es no mezclar por mezclar. - Detalles que hacen la diferencia
Un toque personalizado cambia todo, demuestra cariño y hace que el recuerdo quede para siempre. Hay opciones infinitas, pero para darte algunas ideas puede ser una tarjeta escrita a mano, una galleta navideña, una cinta de terciopelo o un detalle pequeño. No tiene que ser algo elaborado, solo un gesto que haga sentir a cada invitado considerado. Para definir el estilo general, piensa primero en la vibra que quieres. Si buscas algo llamativo, los colores intensos y los detalles metálicos funcionan muy bien este año. Si prefieres algo más tranquilo, el estilo “jardín de invierno” o escandinavo (verdes, madera, blanco cálido) nunca falla. Lo importante no es que quede perfecto, sino que la gente disfrute estar ahí.
Cortesía Getty Images
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