TENDENCIAS CROMÁTICAS: ASÍ SE VISTE EL VERANO 2025-2026
Por María Jesús Sielfeld - junio 18th, 2025
Atrás quedó la hegemonía del rosa Barbie o el clásico blanco como única carta segura. La nueva temporada estival se tiñe de un arcoíris inesperado, vibrante y, sobre todo, versátil. Desde las pasarelas de París hasta las vitrinas locales, los tonos en tendencia no siguen una única narrativa, sino que abren múltiples caminos para expresarse. Bienvenidas a la estación más cromáticamente diversa de los últimos años.
- Amarillo mantequilla: El nuevo neutro del verano
Si hay un tono que promete instalarse como protagonista, es el amarillo mantequilla. No es estridente ni tímido: es una tonalidad suave pero con carácter, ideal para vestidos bohemios (como los que vimos en Toteme o Chloé), pero también para trajes sastre que rompen con la rigidez del clásico negro. Jacquemus, Vivetta y Ferragamo también se rindieron ante él. La fórmula ganadora para combinarlo: con marrón chocolate para un look sofisticado o con azul talco para un aire romántico. - Tonos pastel y rosas suaves: Del ballet al asfalto
El balletcore no solo invadió el calzado, sino también la paleta cromática. El rosa ballet, visto en Alaïa, Carolina Herrera y Jil Sander, se impone en vestidos vaporosos y prendas con efecto empolvado. Su versión más etérea es el rosa suave, que Proenza Schouler y Khaite acercaron al lila. Ambas tonalidades funcionan en total look o combinadas con blanco antiguo, ese blanco hueso que parece rozar el beige y que resulta ideal en tejidos como crochet o encaje. - Los azules se diversifican: Del hielo al navy
En la gama del azul, todo está permitido. Desde el fresco y delicado azul talco (visto en Miu Miu, Proenza Schouler y Acne Studios), hasta el potente azul Klein de Ferragamo o el acero sofisticado de Carolina Herrera. Incluso el azul hielo, en vestidos con transparencias como los de Rabanne, se hace un espacio. Para quienes aún dudan entre blanco o negro, el azul marino se presenta como el nuevo comodín, perfecto para la noche o para conjuntos sastreros dosmileros, como lo propuso Sergio Hudson.
Cortesía Bottega Veneta y Coach
- Marrones comestibles: Del mocha mousse al chocolate profundo
Los tonos tierra vuelven recargados. El mocha mousse, nombrado color del año por Pantone, es la base perfecta para cualquier combinación estival. Se vio en chaquetas de Hermès, vestidos de Fendi y polos de Prada. Su primo más oscuro, el marrón chocolate, sigue ganando terreno con texturas como cuero (Coach), satén (Dries Van Noten) o gasa (Gucci). La clave está en jugar con los contrastes: rosa empolvado, amarillo pastel o blanco paloma. - El boom de los cítricos y otros acentos vibrantes
Los tonos cítricos como el naranja, el tangerine o el verde lima irrumpen con fuerza. Ganni apostó por combinaciones full verde lima, mientras Bottega Veneta eligió el naranja como tono estrella en vestidos drapeados. El verde agua (entre el menta y el turquesa claro) también gana terreno, sobre todo en prendas de aire lencero como las de Chloé y Valentino. Y para las más atrevidas, el rojo encendido (como el de Loewe) o uno más moody plum (como lo presentó Tibi o Saint Laurent) sigue siendo una apuesta infalible para un total look veraniego.
Este verano, la moda no impone una única tonalidad, sino que abre un espectro de posibilidades. Desde los tonos suaves hasta los más vibrantes, la paleta 2025-2026 invita a jugar, combinar y reinventar el color de cada día. Porque, al final, vestirse también es una forma de contar cómo nos sentimos bajo el sol.
Cortesía Khaite y Maison Alaïa
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