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Woman

SIMONE ROCHA FALL 2025: UN AURA ROCKERA Y FEMENINA

Por Andrea Cova - febrero 25th, 2025

Simone Rocha ha construido su imperio con la paciencia de una tortuga, fiel a la enseñanza que le dejó su directora escolar, Miss Ruddock: «En la vida serás o la liebre o la tortuga». Quince años después de fundar su marca, Rocha continúa su carrera con un equilibrio entre la tradición y la innovación, consolidándose como un pilar esencial en la Semana de la Moda de Londres. Su colección Fall 2025 es un testimonio de este trayecto, una oda a su propia historia y a los personajes que la han marcado.Para esta temporada, la diseñadora miró hacia atrás, rescatando motivos icónicos de su obra y reinterpretándolos en un desfile donde la nostalgia y la imaginación se entrelazaron. La colección presentó una serie de personajes y arquetipos inspirados en su pasado. Un ejemplo destacado fue Fiona Shaw, quien cerró el desfile con un vestido negro de satén duchesse en forma de huevo, ceñido en el hombro y la rodilla con cadenas de candados de bicicleta. Este elemento no solo evocaba las vivencias escolares de Rocha, sino que también jugaba con el concepto de restricción, una exploración recurrente en su trabajo.

La colección se dividió en una dicotomía visual y conceptual entre la tortuga y la liebre, los dos símbolos de su punto de partida. El elemento de la liebre se plasmó en estolas y accesorios de piel sintética, mientras que la tortuga se manifestó en detalles más estructurados y en una cartera de resina en forma de tortuga dentro de la propuesta masculina. La menswear de Rocha incluyó tops con volantes, sastrería adornada con cuentas y una parka con cola de pez, demostrando que su universo estético no se limita al guardarropa femenino.En cuanto a las siluetas femeninas, Rocha jugó con la deconstrucción, deshilachando abrigos de piel sintética desde el dobladillo hacia arriba y replicando este gesto en vestidos de jacquard de seda rosa, unidos con cintas en un delicado equilibrio entre la destrucción y la artesanía. Un vestido compuesto enteramente por tiras de cinta y jacquard flotaba sobre un par de bombachos de piel sintética, mientras que sus clásicos tweeds con destellos metálicos también fueron sometidos al efecto de la trituradora. El resultado fue una sensación de belleza desfragmentada, de fragilidad contenida.

Cortesía Simone Rocha 

Por supuesto, los códigos de Rocha se mantuvieron intactos: el uso de arneses, referencias a la lencería y su característica profusión de volantes. Pero más allá de sus elementos distintivos, lo que hizo que esta colección brillara fue la forma en que cada look contaba una historia, componiendo un cuadro abstracto de personajes que oscilaban entre lo melancólico y lo irreverente. La diversidad del casting reflejó esta variedad de narrativas, culminando en la majestuosa aparición de Fiona Shaw. La diseñadora sigue avanzando con paso firme, demostrando que la tortuga, con su ritmo constante y su fidelidad a sí misma, siempre gana la carrera.

Cortesía Simone Rocha 

 

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