Chatea con nosotros para suscribirte
Woman

ROMANTICISMO PURO: LA COLECCIÓN READY-TO-WEAR DE ALBERTA FERRETTI

Por María Jesús Sielfeld - febrero 27th, 2025

El Palazzo Donizetti, en el corazón de Milán, se convirtió en el escenario perfecto para el debut de Lorenzo Serafini como director creativo de Alberta Ferretti durante la Semana de la Moda de Milán. Bajo el título “Progressive Romantics”, la colección otoño-invierno 2025 fue un canto al romanticismo moderno, una reinterpretación audaz y sofisticada de la feminidad que ha caracterizado a la marca durante décadas. Con Alberta Ferretti misma observando desde la primera fila, Lorenzo Serafini, director creativo de la firma, demostró que no hay mejor manera de honrar un legado que reinventándolo con respeto y creatividad.

La inspiración de Serafini fue clara: alejarse de la nostalgia para abrazar un futuro lleno de posibilidades. Influenciado por la visión de Franca Sozzani, musa y referente de la moda italiana, el diseñador presentó una colección que celebra la elegancia sin caer en lo predecible. Vestidos vaporosos de gasa, drapeados que fluían como susurros y abrigos de doble faz en cashmere se combinaron con detalles arquitectónicos y cortes inesperados. No hubo túnicas de mármol ni referencias literales a la antigüedad clásica, pero sí una sensación de divinidad moderna, como si las modelos fueran diosas contemporáneas caminando por las calles de Milán.

Cortesía Alberta Ferretti

Uno de los momentos más memorables fue el vestido final, una obra maestra de 45 metros de chiffon plisado a mano que parecía flotar por sí solo. Este look encapsuló la esencia de la colección: un romanticismo que no es frágil, sino intenso y lleno de movimiento. Serafini jugó con siluetas fluidas y texturas ricas, desde terciopelos cruzados por redes florales hasta bordados en 3D que añadieron profundidad y narrativa a cada pieza. Los detalles artesanales, como los botones de resina hechos a mano por una artista chipriota, fueron testigos de la importancia que el diseñador otorga a la artesanía y al trabajo minucioso.

La paleta de colores osciló entre tonos neutros como el crudo, el marrón chocolate y el negro, interrumpidos por destellos de rosa suave, azul cobalto y rojo cereza. Las siluetas fueron variadas: desde trajes sastre desestructurados hasta faldas globo de gasa y blazers con solapas casi imperceptibles. Cada prenda transmitía comodidad y sensualidad, demostrando que lo romántico puede ser tan práctico como poético. Los accesorios, como zapatillas inspiradas en las de casa y bolsos funcionales, añadieron un toque de cotidianidad a la colección, recordándonos que la elegancia no tiene por qué ser incómoda.

El debut de Serafini no fue solo una presentación de moda, sino el inicio de un diálogo prometedor entre el pasado y el futuro de Alberta Ferretti. Con una visión que equilibra la sensualidad sin agresividad y la nostalgia sin ataduras, el diseñador ha sentado las bases para una nueva era en la marca. Y si este fue solo el primer capítulo, estamos ansiosos por lo que vendrá. Después de todo, como bien dijo Franca Sozzani, “son los grandes sueños los que hacen grandes a las personas”. Y este sueño, sin duda, ya está dando frutos.

Cortesía Alberta Ferretti

Share

0