Primer lunes de mayo y ya sabemos qué toca: la Met Gala 2026. El evento volvió una vez más para instalarse como el escenario donde la moda se convierte en un ejercicio de intención y narrativa visual. Este año, bajo la temática “Fashion is Art”, el foco estuvo puesto en el cuerpo como soporte creativo, invitando a reinterpretarlo desde referencias artísticas y culturales. En ese contexto, una de las más destacadas fue Kendall Jenner, quien apostó por un diseño nude de Gap con clara inspiración en la escultura clásica griega, donde la silueta y la proporción fueron clave. Por su parte, Gigi Hadid lució un vestido transparente de Miu Miu, inspirado en estudios del cuerpo y la anatomía desde una mirada contemporánea.
Gran parte de la velada se articuló en torno a la moda como traducción de universos creativos. Gracie Abrams optó por una estética etérea con referencia al Retrato de Adele Bloch-Bauer I de Gustav Klimt. Por otro lado, Sabrina Carpenter llevó el concepto hacia lo cinematográfico con un diseño de Dior que remitió a vestuarios de época y construcción teatral, inspirado en la película Sabrina (1954), protagonizada por Audrey Hepburn. En paralelo, Emma Chamberlain apostó por Mugler con una propuesta que combinó escultura, arte corporal y referencias de archivo, donde las formas moldearon directamente la silueta.
Cortesía Getty Images


Por último, también destacaron las interpretaciones más literales del cruce entre arte y cuerpo. Hunter Schafer tomó como referencia la obra de Gustav Klimt, trasladando su lenguaje pictórico al vestuario. Heidi Klum, por su lado, se convirtió en una escultura neoclásica, llevando la idea del cuerpo como obra al extremo. Finalmente, Beyoncé cerró con un diseño de inspiración estructural que aludía al esqueleto humano, sumando además una dimensión simbólica al aparecer junto a su hija.
Cortesía Getty Images


