NYFW: GIGANTES EN RUTINA, EMERGENTES EN ASCENSO
Por María Jesús Sielfeld - septiembre 17th, 2025
La Semana de la Moda de Nueva York hoy se siente partida en dos. De un lado, las casas históricas como Michael Kors, Coach, Calvin Klein o Tory Burch mantienen vivo el estilo americano con colecciones impecables, aunque algo predecibles. Del otro, está la sangre nueva: diseñadores que quizá no tienen la perfección técnica de los grandes, pero sí la frescura necesaria para captar la atención de un público que pide a gritos algo distinto. Así, el NYFW 2026 se ha vuelto el escenario de una tensión clara entre tradición y ruptura.
El reto para los “gigantes” es evidente: su discurso ya no emociona y sus ideas se ven estancadas. Sus desfiles funcionan como relojes en términos de marketing y ventas, pero rara vez sorprenden con algo creativo. Esto, teniendo en cuenta que muchas veces los directores creativos deben mantener vivo el ADN de la marca en sus prendas. Sin embargo, lo que antes era riesgo e innovación hoy se siente como un camino seguro, y en una industria que vive de lo inesperado, esa falta de aire fresco empieza a jugarles en contra.
En cambio, los emergentes llegan con otra energía. Nombres como Amir Taghi, Zane Li (Lii), Maria McManus, Colm Dillane con KidSuper o el dúo SC103 no temen al caos: presentan en lugares poco convencionales, rompen con la estructura clásica de un desfile y apuestan por narrativas que nadie ve venir. Esa audacia les da relevancia cultural, en viralidad en redes sociales (esencial en la actualidad) y la capacidad de poner a todos a hablar de ellos, algo que los veteranos parecen estar perdiendo.
Cortesía Tory Burch, Coach y Calvin Klein
La fragmentación del calendario acentúa más el contraste. Con figuras como Ralph Lauren, Tommy Hilfiger o Carolina Herrera moviendo sus shows fuera de las fechas oficiales, o incluso a otras ciudades, la semana neoyorquina ha dejado de ser el bloque sólido que marcaba la moda estadounidense. Y en esos vacíos que las grandes marcas dejan, los jóvenes encuentran la oportunidad de hacerse visibles y de replantear lo que significa estar en la pasarela del NYFW.
Aun así, los grandes conservan una ventaja: su poder de arrastre o convocatoria. Sus desfiles siguen garantizando medios internacionales, front rows llenos de celebridades y contratos millonarios con retailers. Esa fuerza comercial los mantiene en la cima…,al menos por ahora. Pero el mensaje es claro: si no se animan a salirse de la rutina, podrían quedarse como un reflejo de lo que alguna vez fueron, mientras los nuevos diseñadores y firmas toman la batuta y dibujan el futuro de la moda en Nueva York.
Cortesía Maria Mcmanus, Diotima y Zoe Gustavia Anna Whalen
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