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Lifestyle

NEW YEAR, NEW ME, RITUALS FOR 2026

Por Andrea Cova M. - diciembre 30th, 2025

En ISSUE nunca hemos sido muy amantes de los rituales obvios. El rojo, el calzón amarillo y las uvas tienen su encanto popular, sí, pero el Año Nuevo nos gusta pensarlo como un acto creativo más que como una superstición heredada. Para nosotros, cerrar un ciclo y abrir otro no se trata de repetir fórmulas, sino de inventar gestos propios, casi íntimos, que tengan más que ver con intención que con colorimetría.

Uno de nuestros rituales favoritos empieza lejos del clóset. Antes de que termine el año, hacemos una limpieza editorial de la vida: borrar contactos que ya no suman, dejar de seguir cuentas que no inspiran y ordenar el escritorio —el físico y el digital— como si fuera nuestra siguiente portada. Lo que se queda tiene sentido; lo demás, agradecido y afuera.

La noche del 31 no elegimos ropa “para la suerte”, sino prendas que nos devuelvan a nosotras mismas. Algo que nos haga sentir seguras, cómodas e incluso poderosas. Puede ser un vestido heredado, una camisa blanca impecable o ese blazer que siempre nos salva. Vestirse así es un ritual silencioso y muy íntimo: empezar el año usando algo que ya te representa y no algo que promete milagros ajenos.

Cortesía marcas

A medianoche, mientras otros cuentan uvas, nosotras escribimos. No listas de deseos infinitos ni metas imposibles, sino una sola frase para el año que viene. Una idea-faro. Algo como “menos ruido”, “más cuerpo” o “decidir sin culpa”. Esa frase se guarda en la billetera o en las notas del celular y se relee cuando el año aprieta. Funciona mejor que cualquier amuleto.

Otro gesto que repetimos —y que siempre sorprende— es elegir qué no queremos repetir. El Año Nuevo también va de renuncias elegantes: relaciones tibias, trabajos que drenan y hábitos que ya cumplieron su ciclo. Lo escribimos, lo doblamos y lo rompemos. No se quema. Se suelta con calma, que también es una forma de poder.

Al final, nuestros rituales no buscan asegurar fortuna ni amor eterno. Buscan coherencia. Empezar el año alineadas con lo que somos hoy, no con lo que se espera. Porque si algo hemos aprendido editando moda y vida, es que lo verdaderamente moderno no es seguir la tradición al pie de la letra, sino atreverse a diseñar la propia.

Cortesía marcas

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