Durante años, el pelo sano se ha asociado casi exclusivamente al brillo. Sin embargo, hoy los expertos coinciden en que la hidratación es la verdadera base de una fibra capilar fuerte, suave y con movimiento. Factores cotidianos como el uso de secadores y planchas, la exposición al sol, la contaminación, el agua, la humedad o incluso los lavados frecuentes pueden hacer que el cabello pierda agua y se vuelva áspero, opaco y difícil de manejar. Por eso, cada vez más rutinas buscan devolver la hidratación antes que simplemente aportar un efecto brillante.
Este nuevo enfoque también ha cambiado el desarrollo de los productos capilares. Si antes predominaban fórmulas pesadas enfocadas en cubrir la fibra con aceites, hoy la tendencia apunta a tecnologías que ayuden a mantener la hidratación sin sacrificar el movimiento ni el volumen. Ingredientes humectantes, texturas livianas y tratamientos que sellan la cutícula permiten controlar el frizz, reducir la sensación de sequedad y mejorar la suavidad del pelo sin dejar residuos. El objetivo ya no es solo que el pelo se vea bonito, sino que conserve su equilibrio y responda mejor al día a día.
Cortesía Kérastase


Así es cómo aparece Gloss Absolu, una de las líneas más recientes de Kérastase, desarrollada para cabellos largos con tendencia al frizz y la deshidratación. La colección combina productos pensados para limpiar, hidratar y proteger la fibra capilar, entregando suavidad, flexibilidad y un acabado ligero. Más que prometer únicamente brillo, la propuesta responde a una tendencia que entiende el cuidado del cabello desde su salud, apostando por fórmulas que ayuden a mantener la hidratación y controlar el frizz sin perder el movimiento natural del pelo.
Cortesía Kérastase


