MODA Y DEPORTE, VISIÓN ECLÉCTICA
Por Sofía Diaz Villasante - febrero 9th, 2026
La ceremonia de apertura de los Juegos Olímpicos de Invierno Milán–Cortina 2026 se vivió como una experiencia multisensorial que fue más allá del deporte. Música, danza, arte y diseño compartieron escenario en una presentación donde la moda dejó de ser un complemento para convertirse en parte del relato. La inauguración no solo dio inicio a la competencia, sino que estableció un tono claro: unos Juegos atravesados por la identidad cultural italiana y por la narrativa estética.
La ceremonia dio inicio con un espectáculo inspirado en la escultura clásica, interpretado a través del ballet. El número combinó de forma artística el movimiento con un vestuario de referencias renacentistas, dando paso luego a la aparición estelar de Mariah Carey. La artista deslumbró con un vestido de Roberto Cavalli, una pieza de estilo clásico, que contenía cristales Swarovski y una llamativa estola de plumas, acompañado por una deslumbrante suite de joyas que reafirmó el rol protagónico de la moda dentro de la ceremonia.
El escenario dio paso posteriormente a un emotivo homenaje a la moda italiana, celebrando al recientemente fallecido Giorgio Armani. Sesenta modelos, vestidas con trajes monocromáticos en los colores de la bandera italiana, rindieron tributo al diseñador, encabezadas por Vittoria Ceretti, quien lució uno de los últimos looks de la campaña Primavera/Verano 2026 de la maison. Asimismo, diversos artistas vistieron creaciones de la firma a lo largo de la velada, entre ellos Laura Pausini y el actor Pierfrancesco Favino, reforzando la idea de que la moda actuó como eje narrativo de la inauguración.
Cortesía Getty Images
La tradición del Desfile de las Naciones también tuvo un rol clave en esta influencia estética. Cada delegación optó por marcas representativas de su país, transformando el vestuario en una declaración cultural y de identidad global. Lejos de ser únicamente funcionales, los uniformes se presentaron como piezas de diseño que combinan estética y tecnología. Elaborados con materiales ultraligeros, fibras térmicas inteligentes y tejidos reciclados, los diseños destacaron por incorporar tonalidades inspiradas en las banderas nacionales y en los paisajes alpinos.
Los Juegos Olímpicos de Invierno 2026 confirman así una visión ecléctica en la que deporte y moda conviven en armonía. Más que una competencia, esta edición se presenta como un evento cultural global donde la estética no acompaña al deporte: lo lidera.
Cortesía Getty Images
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