MODA, MOBILIARIO Y OBJETOS COTIDIANOS
Por Andrea Cova M - enero 19th, 2026
Para Otoño/Invierno 2026, JW Anderson toma una decisión que se siente coherente y valiente: desplazar el foco del espectáculo hacia el proceso. La colección se presenta como una especie de archivo vivo, una galería personal que refleja no solo el universo creativo de Jonathan Anderson, sino también el de las personas, oficios y vínculos que lo rodean. Aquí, el acto de hacer se convierte en el verdadero protagonista.
FW26 diluye las fronteras entre moda, objetos y espacio doméstico. Prendas, mobiliario y elementos cotidianos conviven sin jerarquías, como parte de un mismo relato cultural. Cada pieza importa tanto por su forma como por su procedencia y su historia. No hay artificio innecesario: la colección se sostiene desde la honestidad del material, la técnica y la intención.
Cortesía JW Anderson
Las técnicas tradicionales reaparecen reinterpretadas desde una sensibilidad actual. El crochet gana cuerpo, densidad y presencia, alejándose de cualquier lectura decorativa superficial. Los drapeados generan volúmenes inesperados que dialogan con el movimiento del cuerpo. A la vez, regresan códigos reconocibles de la casa: bombers de espíritu gender-fluid, prendas de punto con carácter y vestidos anudados que exploran nuevas proporciones sin perder identidad.
La elección de materiales refuerza esta narrativa del hacer consciente: knitwear irlandés y escocés, damasco de seda inglés y denim japonés de alta calidad hablan de una moda que valora el origen y el saber hacer. Esa misma lógica se extiende al hogar, con una línea de homeware desarrollada junto a artesanos históricos, como los objetos de roble de Mouseman Craftsmen o los pisapapeles Bronze Peach creados junto a Luca Guadagnino. El lookbook, protagonizado por colaboradores y personas cercanas al diseñador, cierra el círculo: más que imponer tendencias, JW Anderson FW26 subraya el valor cultural, humano y emocional que existe detrás de cada creación.
Cortesía JW Anderson
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