La reconocida marca chilena de aromas y regalería Madison inaugura su nueva flagship store en el nivel 1 de Casacostanera, marcando un paso importante en su evolución. Más que un simple traslado, este nuevo espacio representa una expansión conceptual: un lugar más amplio, luminoso y coherente con el ADN de la marca. Ubicada frente a Farmacia Cruz Verde, la tienda propone una experiencia que trasciende el retail tradicional, donde el diseño, las materialidades y la iluminación se articulan para traducir su universo olfativo en un lenguaje arquitectónico.
Concebido como un entorno para descubrir y habitar sus fragancias, el proyecto deja atrás la lógica convencional de exhibición para dar paso a una experiencia inmersiva. Aquí, los objetos no se imponen, sino que emergen desde la atmósfera. Tal como señala Sofía Valdés, fundadora de Madison, la intención fue crear un espacio que no se sintiera como una tienda, sino como un lugar que se vive, donde los aromas conectan con la intimidad, la identidad y los sentidos de quienes lo recorren.
El diseño, desarrollado por Estudio Cedano, apuesta por una elegancia silenciosa en la que cada elemento acompaña la experiencia sensorial. La propuesta espacial se construye a partir de líneas depuradas, superficies continuas y una paleta de tonos neutros que evocan calma y permanencia. La incorporación de grandes ventanales y una disposición precisa del mobiliario permiten un recorrido fluido, alejándose de la saturación visual típica del comercio para invitar a una experiencia pausada y consciente.
Uno de los aspectos más destacados del proyecto es su propuesta lumínica, desarrollada por Interdesign. La iluminación no solo cumple una función técnica, sino que define el carácter del espacio: crea zonas de intimidad, aporta profundidad y resalta texturas y materiales con naturalidad. Elementos como la lámpara Compendium de Luceplan organizan visualmente el entorno, mientras que los sistemas de Reggiani permiten un control preciso de la intensidad. En conjunto, la arquitectura actúa como un soporte silencioso que amplifica la experiencia sensorial, consolidando este nuevo espacio como una evolución natural de Madison y una invitación a habitar su universo.
Cortesía marca


