JEAN PAUL GAULTIER Y SU ARTE EN PARÍS: UNA PASARELA “NAVEGANTE” QUE EVOCÓ AIRE MARINO
Por María Jesús Sielfeld - enero 31st, 2025
El mar no solo inspira a los poetas, también a los diseñadores. Y si hay alguien que sabe convertir la inspiración en arte, es Jean Paul Gaultier. Durante la reciente Paris Fashion Week, la maison presentó su colección Primavera-Verano 2025, titulada “Le Naufrage” (El naufragio), una propuesta que navegó entre la fantasía y la provocación, guiada por el talento del diseñador invitado Ludovic de Saint Sernin. El escenario fue la icónica sede parisina de Gaultier, un espacio que se transformó en un océano de creatividad donde las olas de la moda rompieron con fuerza.
La colección fue un viaje sensorial que comenzó con una banda sonora de olas rompiendo, transportando al público a un mundo submarino lleno de misterio y seducción. El desfile abrió con una modelo que llevaba un corsé verde mar y una falda escamada que evocaba la cola de una sirena, una imagen que inmediatamente capturó la atención de todos. De Saint Sernin, conocido por su estética gótica sexy, jugó con elementos marinos de manera magistral: pelo mojado, adornos en forma de volantes de barco y vestidos que imitaban velas ondeantes o restos de un naufragio. Cada look contaba una historia, desde sirenas modernas hasta marineros perdidos en el amor, creando un universo donde la seducción y la aventura se entrelazaban de manera fascinante.
Cortesía Jean Paul Gaultier
Uno de los momentos más aplaudidos fue el vestido drapeado en forma de burbuja, inspirado en Ariel, la Sirenita de Disney, que combinaba voile plisado con detalles de cuerda, logrando un efecto etéreo y a la vez estructurado. También destacaron los corsés con ojales metálicos, que añadieron un toque de rebeldía a las siluetas clásicas de Gaultier, y las faldas de sirena en tonos burdeos que fluían con cada paso de las modelos. Los tops de alambre de latón, que deletreaban la palabra “naufrage”, fueron otra de las piezas que despertaron admiración, junto con los accesorios que completaron la narrativa: tocados con siluetas de barcos y plumas que parecían mojadas, añadiendo un toque de fantasía submarina.
El desfile no solo fue una celebración de la moda, sino también de la diversidad y la inclusión, valores que siempre han estado presentes en la casa de Gaultier. Modelos como Paloma Elsesser, Alex Consani y Candice Swanepoel desfilaron con una energía contagiosa, llevando cada prenda con una actitud que elevó la propuesta a otro nivel. En la primera fila, celebridades como Megan Thee Stallion, Jennie Kim y el propio Jean Paul Gaultier observaban con admiración, mezclándose con el ambiente de euforia que reinaba en la sala. El momento culminante llegó cuando Ludovic de Saint Sernin y Gaultier se abrazaron en la pasarela, un gesto que simbolizó un emotivo traspaso de creatividad y legado, dejando claro que el espíritu innovador de la maison sigue más vivo que nunca. Un triunfo absoluto que dejó a todos con ganas de más.
Cortesía Jean Paul Gaultier
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