La campaña de Primavera-Verano 2023 de Giambattista Valli ha jugado a anudar y desanudar los cuerpos que fueron vestidos por uniones de tul. Los crops top fueron una de las prendas que predominó en el desfile, presentándose en tenidas con minifaldas y tejidos. Los maxis pendientes también fueron otra de las piezas claves, especialmente, apoderándose de looks que cobraron todo el protagonismo. Y también, con un prêt-à-porter de alta costura ha dejado a todos sorprendidos, ya sea con aquella ineludible feminidad o con una relajación repleta de colores con olor, sabor y textura.
Las sandalias, por su parte, fueron el hilo conductor de la colección con una clara tendencia grecorromana. En tanto, los tonos pasteles revelaron un leve toque de negro, donde las lentejuelas aportaron un brillo y opulencia única a la pasarela. Para esta ocasión, Valli quiso dejar en claro cuál es su sello, cambiando el estilismo ya conocido por uno donde, según palabra del diseñador, se acerque “la grandeza de la alta costura a un estilo más llevable”, haciéndola más contemporánea y accesible. A la vez, agregó que: “La mujer Valli se caracteriza por una feminidad distinta a la que interpretamos en Ungaro, que era más ornamental”.
Cortesía Giambattista Valli
El diseñador encontró su paleta en un collage de mercados con flores, edificios y paisajes de Asia. Las pinturas de Botticelli fueron un gran elemento de inspiración, lo que llevó a plasmar en cada prenda su propio tono de alegría. Sus emociones se materializaron en un look que evocaba el glamour de la aristocracia romana de la época de los 60. La colección giró en torno a los sentimientos, colores y accesorios. “La idea es compartir mis emociones con mi cliente, no solo negocios”, dijo. “Quiero dar colores con olor, sabor y texturas, e inspirar sentimiento en el drapeado, la ligereza y la ondulación”, agregó Valli con una colección tan delicada como femenina y llevable.
Cortesía Giambattista Valli






