#FLASHBACKFRIDAY: VERSACE 1991, EL INICIO DE UNA AMBICIÓN
Por María Jesús Sielfeld - marzo 28th, 2025
Milán, 1991. La moda respiraba aire italiano, pero Gianni Versace estaba a punto de redefinir las reglas del juego. En su desfile de otoño-invierno de ese año, el diseñador no solo presentó una colección; orquestó un show que marcaría un antes y después. ¿El ingrediente secreto? Un ejército de supermodelos caminando en grupo, riendo, posando y desafiando la solemnidad de las pasarelas. El resultado fue un espectáculo tan electrizante que, tres décadas después, sigue siendo un referente de cómo la moda puede ser puro “entertainment”.
Gianni rompió el molde literalmente. En lugar de enviar a las modelos una por una, las hizo desfilar en parejas, tríos y, en el clímax, con las cuatro reinas del momento, Linda Evangelista, Cindy Crawford, Naomi Campbell y Christy Turlington, entrelazadas, cantando Freedom! ’90 de George Michael (quien, por cierto, estaba en primera fila). Era un guiño al videoclip que ellas mismas habían protagonizado, pero también una declaración: la moda ya no era solo tejidos y siluetas, sino actitud, complicidad y star power. La prensa estalló. Las cámaras se volvieron locas. Y Versace, sin saberlo, acababa de inventar el viral antes de las redes sociales.
Cortesía Versace
La colección en sí era un festín de audacia: catsuits de lycra con estampados barrocos, faldas plisadas, chaquetas recortadas y medias de colores bloque que chocaban con botas hasta el muslo. Los vestidos, cortos y ceñidos, llevaban cinturones oversize y brillaban bajo las luces como piezas de arte pop. Pero más allá de las prendas, lo que quedó grabado fue la energía. “Era moderno, vivo, un regalo para las mujeres”, dijo Gianni. Y vaya si lo fue: las modelos, con sus peinados voluminosos y sonrisas desenfadadas, transmitían una alegría contagiosa que borró cualquier rastro de rigidez en la pasarela.
El impacto fue inmediato. Por primera vez, las modelos no eran solo maniquíes, sino celebrities con nombre propio. “Antes éramos rostros bidimensionales en revistas”, recordaría Crawford. Versace las convirtió en estrellas globales y elevó el desfile a espectáculo masivo, mezclando música, moda y fama. Marcó el inicio de la era de las supermodelos, donde cobraban cifras astronómicas y llenaban titulares, y sentó las bases de lo que hoy damos por hecho: desfiles con soundtracks épicos, invitados VIP y modelos que son influencers.
Hoy, el Fall 1991 de Versace sigue siendo un benchmark. Donatella lo homenajeó en 2017 reuniendo a las mismas musas, y diseñadores como Olivier Rousteing o Jeremy Scott beben de su legado maximalista. Pero más allá de las tendencias, aquel show demostró que la moda podía ser diversión, irreverencia y cultura pop en estado puro. Gianni no solo vistió a una década; le dio su soundtrack y sus protagonistas. Y eso, queridos fashionistas, es ambición hecha historia. (¿Quieres revivir el momento? Busca en YouTube “Versace Fall 1991” y déjate contagiar por la magia).
Cortesía Versace
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