Imaginarse las redes sociales, la moda, las tendencias o la cultura pop sin la presencia de clan Kardashian-Jenner es prácticamente imposible. Entre el 2000 y 2005, Kim Kardashian era casi una desconocida. Su presencia se limitaba a apariciones junto a Paris Hilton –algo así como Hailey Bieber alrededor de las Jenner y, por supuesto, antes de ser Bieber–. Sin embargo, todo cambió cuando en 2006 se filtró un video sexual de Kim grabado tres año antes. Ahí también surgió el ahora meme de Kris Jenner diciendo que como madre quería matarla, pero que como manager… Bueno, como manager vio una oportunidad para posicionar a su familia en las retinas estadounidenses con el lanzamiento del reality ‘Keeping up with the Kardashians’. Desde ahí, todo fue en alza y apellido Kardashian se convirtió en negocio de millones.
Vinieron los matrimonios, los divorcios, las polémicas y las operaciones. Fue un camino largo hasta que, en 2014, Kim se casó con Kanye West –ahora YE– y su fama solo se acrecentó. El rapero transformó el estilo de la Kardashian, la convirtió en un ícono de estilo e hizo de su cuerpo el ideal a seguir. Paralelamente, unas Kylie y Kendall Jenner adolescentes comenzaban a abrirse paso en los medios. La menor de ellas salía con Jaden Smith y a la mayor se le relacionaba con Justin Bieber. Bueno, en realidad, al canadiense se vinculó sentimentalmente con más de una Kardashian-Jenner, siendo este uno de los rumores que ha resurgido recientemente. A esto se suma una serie de hechos, dichos y comentarios que han hecho tambalear al imperio Kardashian-Jenner. La controversia entre Bieber, Jenner y (Selena)Gómez fue uno de los sucesos más recientes; las redes sociales tomaron partido a favor de la cantante y la fundadora de Kylie Cosmetics perdió más de un millón de seguidoras y seguidores. No obstante, la controversia trascendió las pantallas y durante el after party de los Oscars, Miley Cyrus encaró a la mayor de las Jenner por los trascendidos y malas jugadas hacia Gómez. De hecho, otra fuente apuntó a la matriacarca del clan, Kris Jenner, como la responsable del fallido maquillaje de Selena en el MET Gala de 2018, diciendo que la ‘momanager’ pagó para arruinar el look de la también actriz.
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Eso sí, la gota que rebalsó el vaso se remonta a mayo de 2022, cuando Kim llegó al MET Gala con el emblemático vestido con el que Marilyn Monroe le cantó ‘Happy Birthday’ a John F. Kennedy. El vestido sufrió daños irreparables y según rumores, esta sería una de las razones por las que Anna Wintour decidió dejar fuera al clan Kardashian-Jenner. A la vez, se dice que la mandamás de la moda busca “elevar” el nivel del evento, justificando que, por ejemplo, el look lucido por Kylie, incluyendo aquella gorra invertida, no estuvieron a la altura. A esto igual se suma todo lo sucedido con Balenciaga, el silencio de Kim durante aquel periodo y el veto de CondeéNast –encabezado por Wintour– a YE. Precisamente, la primera vez que Kim concurrió a la gala más importante de la moda fue junto a West, en 2013. De esta manera, esta edición sería la primera sin contar con la socialité en diez años. Algo extraño considerando que tanto sus atuendos como el de su madre y hermanas ha acaparado cuanta portada existe.
Al mismo tiempo, los estándares de belleza han vuelto a cambiar: el doble cero ha regresado y las curvas han quedado en 2010. Paralelamente, la ‘kardashianización’ de la belleza ha disminuido; no del todo, pero sí, son cada vez más las personas que buscan un rostro más natural y libre de rellenos. Como sea, los medios se han saturado de hablar del clan Kardashian-Jenner. Incluso sus relaciones y polémicas se han vuelto casi irrelevantes. Tal vez, precisamente, porque Kris se ha empeñado en proteger a sus hijas y desviar la atención para nadie publique sobre la infidelidad de Travis Scott a Kylie – y la guagua a punto de nacer – o del reciente romance entre Kendall y Bad Bunny. De cierta manera, existe una fatiga en torno a los dramas de las Kardashian, pero ¿esto supondrá el fin de su imperio? Personalmente, creo que no. Alguien que las reemplazará por 15 minutos y luego volverán a su privilegiada posición mediática.
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