EN HONOR AL DESIERTO: JAVIER AVILÉS EN NAYARA ALTO ATACAMA
- septiembre 3rd, 2025
El desierto de Atacama no solo sorprende por sus paisajes infinitos, su cielo estrellado o su riqueza cultural. También guarda sabores, hierbas y tradiciones culinarias que, por siglos, han nutrido a la comunidad Licanantay. Y fue justamente esa memoria la que inspiró al chef Javier Avilés, creador de La Pulpería Santa Elvira, restaurante santiaguino en el puesto n°57 de Latin America’s 50 Best Restaurants 2025, a trasladarse durante una semana a Nayara Alto Atacama, en San Pedro, para rendir homenaje al territorio a través de una experiencia gastronómica única.
Avilés diseñó un menú degustación en pleno desierto, acompañado de un maridaje orgánico de Viña Miguel Torres, en el que interpretó los paisajes y sabores del altiplano: desde hierbas recolectadas en la zona hasta productos que forman parte de la despensa atacameña. La propuesta incluyó creaciones que reinterpretan clásicos de la cocina nortina, como una empanada frita de guanaco con pebre de cachiyuyo, una lengua estofada con crema de papa andina y salsa de algarrobo, o una humita con charqui de llama y chicha de maíz dulce. El cierre dulce trajo también sorpresas, un sorbette de granadas fermentadas con gomita de hoja de coca y muña muña, además de una crema volteada de chañar, homenaje a uno de los frutos más emblemáticos del desierto.
“Me pareció atractiva la invitación porque amo el desierto de Atacama: viví aquí y lo encontré maravilloso. Fue también una oportunidad para que mis hijos conocieran este lugar increíble. Aprovechamos el viaje para trabajar con recolectores, productores y escritores locales, y así poder llevar un pedacito de San Pedro a Santiago”, comenta Avilés, quien adelantó que esta experiencia será el punto de partida para un menú de degustación dedicado a la II Región que se servirá en La Pulpería Santa Elvira entre octubre y enero.
Para el chef, cocinar en Atacama fue un ejercicio de lectura del paisaje: “Lo más importante siempre es la comida, pero trato de interpretar lo que me rodea. En esta puesta en escena, el desierto fue protagonista”.
Cortesía Nayara Alto Atacama
Gastronomía como reflejo de identidad
Más allá de un ejercicio culinario, la experiencia reafirma el compromiso de Nayara Alto Atacama por proyectar la identidad de la zona a través de la cocina.
“Nuestro propósito es ser embajadores del lugar donde estamos. Conocer Chile no es solo recorrer paisajes, también es descubrir lo que se cultiva y se come en cada región. Por eso trabajamos con materia prima local y sorprendemos a los huéspedes con preparaciones como una crème brûlée de chañar, que rescata la esencia del desierto”, explica Jorge Díaz, chef ejecutivo del hotel.
El público que llega a San Pedro, asegura, está cada vez más abierto a probar productos locales y se sorprende al descubrir ingredientes que difícilmente aparecen en cartas urbanas.
Alta gastronomía con raíz local
Desde la mirada de la administración, la apuesta tiene un propósito aún más profundo: posicionar la gastronomía de Atacama como un referente cultural.
“Para nosotros lo relevante es mostrar que la riqueza de Atacama va más allá de sus paisajes. Nuestra misión es transformar ingredientes únicos en experiencias gastronómicas memorables, de esas que los huéspedes se llevan como un recuerdo imborrable. Queremos que la cultura atacameña y la identidad chilena estén presentes en cada plato”, asegura Pablo Ferral, gerente general de Nayara Alto Atacama.
Un nuevo capítulo para Avilés y Nayara
El encuentro entre Javier Avilés y Nayara Alto Atacama fue, más que un evento puntual, el inicio de una colaboración que celebra el desierto como despensa y como inspiración creativa. Una oportunidad para resignificar la hotelería de alta gama en Chile, conectándola con la cultura local y ofreciendo a los viajeros una experiencia gastronómica que solo puede ocurrir en este rincón del mundo.
Esta cena forma parte de los próximos eventos y residencias que Nayara está impulsando en Chile, con el objetivo de potenciar el valor cultural de los territorios donde se encuentran sus hoteles y consolidarse como un referente en experiencias de alta gama con identidad local.
Con presencia en Costa Rica, Panamá y Chile, Nayara es reconocida internacionalmente por su hospitalidad, diseño y compromiso con la sostenibilidad. Hoy, además, busca que su propuesta gastronómica se convierta en un puente para transmitir la riqueza cultural y natural de cada destino donde está presente.
Cortesía Nayara Alto Atacama
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