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Woman

EL RENACER DE BURBERRY

Por Andrea Cova M. - septiembre 24th, 2025

La nueva colección de Burberry se sostiene sobre un delicado equilibrio: un nuevo rostro que resguarda la herencia, pero que al mismo tiempo mira hacia el futuro desde una perspectiva que nace del respeto, porque si bien mantiene la herencia de la firma, transita un camino moderno y 100% contemporáneo. Daniel Lee se adentra en los códigos históricos de la casa —el trench, los cuadros, la sastrería— y los reinterpreta con giros inesperados que no buscan borrar el pasado, sino abrirlo a nuevas lecturas. La propuesta no se siente nostálgica, sino viva, cargada de energía y con un ritmo propio que dialoga con Londres en su estado más crudo y vibrante.

Las piezas más reconocibles de la marca reaparecen, pero sin caer en los vestigios del pasado. El trench se expande en proporciones y materiales poco convencionales, desde acabados plásticos de colores intensos hasta texturas brillantes que rozan lo experimental. Los cuadros, en lugar de repetirse de forma obediente, se fragmentan, se superponen e incluso se vuelven mosaicos que irradian movimiento. Cada prenda parece hablar de un Reino Unido múltiple: urbano e irreverente, pero también orgulloso de su tradición. De hecho, en ciertos aspectos la propuesta me recuerda al espíritu de Vivienne Westwood: rebelde.

Cortesía Burberry 

La colección también respira un aire ligado a la música y a la cultura británica, como si los festivales, los clubes y los parques londinenses se hubieran colado en los diseños. Hay referencias a décadas pasadas, pero no como homenajes directos, sino como destellos que se transforman en algo nuevo. Una chaqueta de corte clásico puede convivir con lentejuelas luminosas o con terciopelo eléctrico, generando un contraste que no busca agradar, porque se trata, más bien, de la provocación. El resultado es una identidad que se expande más allá de lo previsible, sin perder la raíz que le da fuerza.

En definitiva, Burberry propone un relato que no se acomoda en lo ya conseguido. Su herencia no es un peso ni una excusa, sino un punto de partida. La colección abre un diálogo entre pasado y presente, entre la solemnidad del archivo y la irreverencia de la calle, entre la tradición aristocrática y la rebeldía juvenil. Es ahí donde se percibe su potencia: en demostrar que un símbolo nacional puede transformarse, moverse y reinventarse sin renunciar a lo que lo hace único.

Cortesía Burberry 

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