Prada vuelve a demostrar que el verano puede verse desde una mirada relajada, pero al mismo tiempo sofisticada, todo esto junto a su nueva colección Days of Summer. Esta nueva propuesta muestra como piezas cotidianas lucen de forma perfecta, pero con toques de elegancia para la firma. Construyendo así un universo donde la funcionalidad y la perfección conviven de forma natural.
La colección destaca por el protagonismo de materiales tradicionales como el crochet y los tejidos. Sin embargo, Prada logra darles una estética refinada que se aleja de lo convencional. Asimismo, es importante destacar el punto fuerte de la firma: los bolsos, cada uno de estos conservan la simplicidad y elegancia que los caracteriza, pero incorporando detalles que elevan su apariencia, como el icónico logotipo de la casa y acabados cuidadosamente trabajados. Las nuevas propuestas transmiten una sensación de ligereza que encaja perfectamente con lo que quiere lograr la colección: Sentirse perfecta en base a un toque de sencillez.
Cortesía Prada


Además, entre las piezas más llamativas de estos se encuentran los bolsos tejidos en tonos neutros y las ballerinas confeccionadas en crochet y rafia. Ambos diseños reflejan una tendencia que domina el deseo de volver a materiales más orgánicos sin renunciar a la sofisticación. De esta forma, Prada logra que estos elementos “artesanales” se sientan modernos, convirtiéndolos así en accesorios fundamentales capaces de acompañar tanto unas vacaciones junto al mar como un día en la ciudad con la perfección que los caracteriza.
Lo verdaderamente innovador de Days of Summer es su capacidad para encontrar el equilibrio entre conceptos aparentemente opuestos. Así en un momento donde muchas firmas buscan llamar la atención por medio de la extravagancia, Prada apuesta por una colección distinta que destacan sus accesorios con materiales bien pensados para una sencillez perfectamente elegante. Indudablemente, junto a Days of Summer, la firma convierte la apariencia despreocupada en piezas perfectas para la temporada.
Cortesía Prada


