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Beauty

BEAUTY CODE: EL ESPEJO DE MILÁN

Por María Jesús Sielfeld - octubre 2nd, 2025

Las pasarelas no solo sirven para mostrar ropa: también funcionan como un laboratorio vivo donde se adelanta cómo vamos a llevar la belleza en el día a día. Cada delineado, cada peinado y hasta la textura de la piel que se ve en Milán es una pista de lo que pronto marcará las rutinas de maquillaje y pelo de todos los días. Lo que aparece en el backstage de las grandes casas termina llegando a editoriales, campañas y, al final, al street style. No es coincidencia: lo que debuta en Milán ya se había replicado en Nueva York y Londres, y hoy se refuerza en París.

Ondas al viento
Moschino se inclinó por un look relajado, con ondas suaves y un toque despeinado, mientras que, en Versace, los estilistas apostaron por peinados voluminosos con estilo setentero. En Roberto Cavalli, Damien Boissinot trabajó cabellos con movimiento natural, como si el viento los hubiera peinado. Y en el cierre de MM6 Maison Margiela, se confirmó la tendencia de lo “deshecho”, esa naturalidad que será clave en 2026.

El retorno del delineado
Dolce & Gabbana volvió a poner en tendencia el clásico cat eye, con esa precisión felina que se alarga casi hasta las sienes. Blumarine, The Attico y Durazzi también apostaron por versiones más alargadas y ahumadas, mientras que en Bottega Veneta, Pat McGrath lo reinterpretó con un trazo más suave y sensual. En contraste, Iceberg lo llevó hacia un estilo grunge, evocando la estética noventera.

Wet look y sofisticación pulida
En Prada, el estilista Guido Palau presentó un cabello ultra liso y engominado, aunque con un toque desgastado que rompía con la perfección. Tod’s reforzó esta misma idea con mechones de efecto mojado, confirmando que el gel regresa con fuerza, pero ahora con una lectura mucho más contemporánea.

Cortesía Jil Sander, Moschino y Fendi 

Vintage reinventado
Max Mara rescató los recogidos voluminosos de los sesenta, acompañados de cintillos que son del estilo de Madame de Pompadour. Giorgio Armani, en cambio, apostó por un aire romántico con moños ondulados y mechones sueltos que caían sobre la frente. Gucci jugó con los pañuelos de forma clásica, como esas imágenes icónicas de la realeza británica.

Cortes y piel en minimal
El micro bob brilló en Jil Sander, mientras que en Diesel apareció en una versión texturizada y alocada. En contraste, Missoni y Fendi defendieron el “clean look”: piel satinada, luminosa y con un maquillaje mínimo, reafirmando que la naturalidad también puede ser sinónimo de sofisticación.

Detalles inesperados
Más allá de las tendencias principales, también hubo espacio para la experimentación: labios en tonos baya en Versace y Sportmax, pestañas doradas en Moschino, delineados gráficos en KNWLS y lágrimas de perlas en Giuseppe Di Morabito. Pequeños guiños creativos que, seguramente, empezaremos a ver tanto en editoriales como en el street style alrededor del mundo.

Cortesía Alberta Ferretti, Dolce & Gabbana y Blumarine

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