Ícono de estilo y empresario. Alexander Kraft Monte Carlo dicta cátedras de elegancia y buen vestir. Con una sesión fotográfica a cargo de Arnaldo Arnaya, junto con Valentina Hites, dentro de su paraíso privado ubicado en Palm Beach, proyecta ese ambiente relajado, pero glamoroso, de Hollywood de mediados de siglo en su primera colección Primavera-Verano 2022. Además, entrega tips sobre elegancia, inspiraciones y confección de sus diseños.
Fotografías ARNALDO ARNAYA
Texto CARLOS LOYOLA LOBO
Empresario, productor musical, escritor, además de presidente y director ejecutivo de compañías como el gigante inmobiliario Sotheby’s International Realty y el café-bar-restaurante ‘La Maison Bleue’, en la Provenza. Y es que Alexander Kraft es una autoridad respetada internacionalmente en el estilo clásico masculino. A lo largo de los años ha colaborado de diversas formas con un número impresionante de marcas de renombre global, como Tod’s, Ralph Lauren y Cifonelli. Cada día miles de personas siguen y emulan su estilo en redes sociales. Hoy, tras años de preparación, Kraft lanza una línea de ropa que lleva su nombre y que ha resultado ser un éxito.
¿Cuál crees tú que es la mayor inspiración para esta primera y especial colección Primavera-Verano 2022?
Mi idea de estilo y mi inspiración permanente es una elegancia atemporal, cuya idea es que se vea bien no solo hoy, sino también dentro de cinco, 10, 20 o, incluso, 40 años. Habiendo dicho eso, siempre he tenido debilidad por el estilo sobrio, pero glamoroso, de las décadas de entre 1930 y 1960, algo que queda en total evidencia en esta colección.
¿Qué relevancia tiene la elección de los materiales en tus diseños? Cuéntanos en qué te fijas.
Para mí, el punto de partida de cada creación es la elección de los materiales. Me aseguro de usar solo las telas naturales de mejor calidad (generalmente en una paleta de colores neutros), las que se obtienen de manera ética. Uno de los mayores placeres como diseñador es recorrer las casas de telas italianas y hurgar entre las disponibles. Una vez que veo y toco una determinada tela, inmediatamente tengo una idea de qué hacer con ella
¿Qué piensas acerca de la creciente tendencia de la moda sin género? Lo que Gucci ha estado haciendo últimamente.
Como dijo el rey prusiano Federico el Grande: “Chacun à son goût” (cada uno a su gusto). Creo que en realidad hay tres dimensiones en la idea de vestirse sin género: un punto de vista intelectual, personal y estético. Intelectualmente, es un concepto interesante, ya que la ropa de hombre se adaptó a la ropa de mujer en el pasado (por ejemplo, los pantalones y corbatas para mujeres en la década de 1920, piensa en Marlene Dietrich o en Josephine Baker), por lo que se podría pensar que, al revés, también se puede dar un legítimo espacio en pos de la evolución de la moda. Desde lo personal, creo que todos pueden hacer lo que quieran: si un hombre se siente bien con tacones altos y un vestido, ¿por qué no dejar que lo use? Sin embargo, para mí y mi línea de sastrería, el look sin género no funciona a nivel estético. Tanto en la vida como en la moda, me gusta celebrar la singularidad de un hombre y de una mujer y halagar su físico. En lo estético, creo que un hombre siempre se verá mejor con un traje y una mujer con una falda y tacos.
¿Cómo se llega a ser elegante sin transgredir la propia identidad? Pensando en aquellos a los que les gusta lucir estilosos, pero su estilo de vida es informal.
La elegancia es un estado de ánimo y no solo una forma de vestir. Se trata de hacer un esfuerzo en elegir qué ponerse, y que eso realmente mejore tu confianza y autoestima y, por lo tanto, que fortalezca su identidad. ¿No es eso lo que todo el mundo quiere? Especialmente en estos tiempos donde la salud mental es prioridad. La elegancia es el refuerzo más fácil de conseguir en la confianza que debemos tener en nosotros mismos. Puedes llevar un estilo de vida informal y seguir luciendo elegante. Como se puede ver en muchas tomas de paparazzi, donde ni siquiera una supermodelo o una estrella de Hollywood lucen sofisticados con un sweater de poliéster o unos leggings sin forma y una polera manchada.
¿Cómo se llega a reinventar la elegancia frente a la idea de comodidad y conveniencia que ha prevalecido en la moda este último tiempo, especialmente durante la pandemia?
Elegancia y comodidad no se excluyen. El corte, la construcción, el material y los colores son claves. Por ejemplo, una polera puede ser sumamente elegante si tiene un corte entallado, está confeccionada con una buena tela (como algodón sea island o algodón-cachemira) y si la usas con un color elegante, como azul marino o crudo. Combínala con unos pantalones bien cortados de algodón o lino color hueso y un par de alpargatas azul marino o mocasines, y estarás cómoda y elegantemente vestida. ¡Piensa en Cary Grant en ‘Atrapar a un ladrón’! Incluso un traje, o su chaqueta, no tienen por qué ser incómodos; si está bien cortado, con sisas altas, una forma ajustada en los hombros acorde al cuerpo y una cintura entallada, además de una confección ligera, artesanal, hecha con una rica tela natural, puede ser tan cómoda como tu polerón favorito.
Los cinco tips de estilo masculino que no fallan son:
- Conoce tu talla real.
- Compra menos, pero mejor. En lugar de comprar moda rápida, que pronto terminará en un vertedero, invierte en piezas claves bien hechas… CONTINÚA LEYENDO EN ISSUE #43 SUSCRÍBETE AQUÍ


