Zendaya, Hailey Bieber, Dua Lipa, Rihanna, Elle Fanning y Gigi Hadid tienen algo en común este año: todas han vuelto a llevar un pañuelo en la cabeza. A veces es la clásica bandana roja, otras un pañuelo de seda estampado o una versión tejida, pero la fórmula es prácticamente la misma. Se dobla en triángulo, se amarra detrás de la cabeza y listo. Uno de los accesorios más simples del clóset se convirtió en uno de los favoritos de 2026. Y no parece ser solo cosa de celebridades: en Depop, las búsquedas de bandanas aumentaron un 152% durante los últimos tres meses.
Pero, ¿por qué volvió justo ahora?
La respuesta podría estar, en nuestra obsesión actual con mirar hacia el pasado. El pañuelo conecta fácilmente con varias décadas que hoy están regresando a la moda. Puede recordar a Audrey Hepburn y Marilyn Monroe en los años 50 y 60, a Jackie Kennedy durante sus veranos europeos, pero también a los 90 y comienzos de los 2000. Carolyn Bessette-Kennedy los lucía con su estilo minimalista, mientras Tupac Shakur, Missy Elliott y Carrie Bradshaw demostraron que una misma pieza podía pertenecer a universos completamente diferentes. Quizás ahí su gracia: no existe una única forma correcta de llevarlo.
Eso sí, hablar del pañuelo como una simple tendencia retro sería quedarse corto. La historia de la bandana se remonta siglos atrás y tiene sus orígenes en la India. Su nombre está relacionado con la palabra sánscrita bandh, “atar”, y con la antigua técnica textil bandhani. Con el tiempo, el pañuelo pasó por distintos países, grupos y momentos históricos, adquiriendo significados completamente diferentes. Ha estado relacionado con trabajadores, movimientos políticos, cowboys y distintos grupos, mucho antes de convertirse en el accesorio que hoy vemos viral en Instagram y TikTok.
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¿Y qué tiene la versión de 2026?
Probablemente algo mucho más simple: funciona. En una era en que muchas tendencias requieren comprar una prenda muy específica, el headscarf puede estar en tu cajón hace años. Sirve para esconder un bad hair day, mantener la cara despejada cuando hace calor y transformar una polera blanca y unos jeans en un look moderno. También explica por qué funciona tan bien en vacaciones: ocupa prácticamente cero espacio y, cuando se deja de ocupar en la cabeza, puede terminar amarrado al cuello, la cintura o incluso en una cartera.
Y tampoco hay una sola versión para llevarlo. Está la clásica bandana de algodón con paisley, más cercana a los 90; el pañuelo de seda que cubre casi todo el pelo; y el llamado granny headscarf, amarrado bajo el mentón o detrás de la nuca, que hace alusión a los looks de Jackie Kennedy recorriendo Italia o Grecia. Incluso la forma de llevarlo permite cambiar completamente su personalidad. Un pañuelo estampado con anteojos de sol puede sentirse retro, mientras una bandana roja con una camiseta básica tiene una vibra mucho más relajada.
Entonces, ¿estamos frente a algo nuevo? Para nada. Y ese es el punto. Cada cierto tiempo la moda rescata el pañuelo, cambia las referencias y encuentra una nueva generación dispuesta a usarlo. En 2026 regresó fusionando décadas, estilos y versiones que antes parecían no tener demasiado en común. No hace falta elegir entre Grace Kelly o los 90. Esta vez, todos los estilos se reflejan en la misma tela.
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