La nueva campaña Fall 2026 de Bottega Veneta fue fotografiada por Chris Rhodes y dirigida por su nueva directora creativa, Louise Trotter. Las imágenes se desarrollan en la icónica ciudad de Venecia, pero lejos de los lugares turísticos típicos. En vez de mostrar los clásicos canales o postales, la campaña se sitúa en escenarios interiores: casas, pasillos, terrazas y espacios cotidianos. La idea fue retratar la ciudad desde un lugar más íntimo, como algo que se vive más que algo que se visita.
El casting mezcla distintos perfiles y no responde a una estética única. Los modelos aparecen en escenas simples, casi como momentos capturados al pasar, sin poses evidentes. La idea aquí es darle protagonismo a las prendas, sin que la atención se fije en quien las luce. Las piezas siguen todas la misma línea: mucho cuero, abrigos, bolsos y conjuntos donde destaca el trabajo manual de la marca, especialmente el intrecciato. Los accesorios tienen un rol importante, con bolsos que se integran de forma natural a las escenas, sin un protagonismo forzado.
Cortesía Bottega Veneta


La campaña se construye desde la idea de que Venecia es un “estado mental”, más que un destino típico. Por eso, las fotos no buscan mostrar la ciudad de forma literal, sino transmitir su atmósfera a través de texturas, luz y espacios. Hay una mezcla entre lo antiguo y lo actual, con locaciones que reflejan historia pero también vida cotidiana. Todo se mantiene en un tono de bajo perfil, alineado con el enfoque actual de la marca y su interés en mostrar la moda desde un lugar más cercano.
Cortesía Bottega Veneta


