Llegó el otoño y, con él, el momento de renovar tu clóset. Las bailarinas que tanto nos acompañaron en primavera y verano quedan al fondo, dando paso a un calzado diario más acorde a la temporada: los mocasines. Un imprescindible gracias a su versatilidad, capaz de acompañarte en estilismos más formales y también en días casuales, aportando el confort y estilo necesarios, y consolidándose como un básico infalible.
Un calzado clásico que ha evolucionado con el paso de los años, dando lugar a nuevas interpretaciones que hoy marcan tendencia. El mocasín clásico negro y en punta nunca pasa de moda: es perfecto para cualquier ocasión y tiene la capacidad de elevar automáticamente cualquier outfit. Este mismo diseño, en otros materiales o colores, ya sea en café o burdeo, en gamuza o charol, se convierte en una pieza statement dentro del clóset, ideal para combinar con prendas más básicas y darles todo el protagonismo.
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Una apuesta que vuelve con fuerza esta temporada son los “driving loafers”, caracterizados por su silueta relajada y su aire casual, con cordón decorativo y una suela más sport que la de los mocasines tradicionales. Un estilo que veremos repetidamente en el street style otoñal, perfecto para días más tranquilos. Y si este modelo no termina de convencerte, los loafers slip-on se posicionan como una alternativa igual de atractiva: fáciles de llevar, con un aire despreocupado y, al mismo tiempo, lo suficientemente versátiles como para elevar cualquier look. Un calzado que se ha vuelto esencial en todo clóset y que esta temporada regresa con múltiples versiones, adaptándose a todos los gustos y estilos.
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