VAQUERA 2026, EL CAOS COMO DISCURSO
Por Sofía Díaz Villasante - marzo 3rd, 2026
La noche inaugural de la Semana de la Moda en París abre con uno de los desfiles más impresionantes de Vaquera, donde la perfección y el caos no solo se encuentran, sino que se entrelazan hasta convivir en una misma narrativa. Cada mínimo detalle aporta a la construcción del relato, reafirmando una propuesta coherente de principio a fin. Un desfile que interpreta la moda desde un lugar más irreverente, presentado irónicamente en una iglesia, y que logra combinar esa rebeldía con códigos de alta costura, alcanzando una precisión técnica que contrasta con la crudeza conceptual.
La pasarela abre con la novia, un gesto poco habitual considerando que este tipo de look suele reservarse para el cierre. El vestido nupcial, de silueta ovalada y estructura marcada, deja ver dureza y geometría en sus formas; una pieza que juega con las proporciones de manera elegante y que anticipa uno de los recursos más reiterados de la colección: la exageración controlada. Es, quizás, el único momento donde se percibe cierta calma. A medida que el desfile avanza, el ritmo cambia. El paso rápido y firme de las modelos impone una sensación de urgencia, casi de huida, que intensifica la tensión entre el espacio solemne y la actitud desafiante de las prendas.
Cortesía Vaquera
Esa velocidad funciona como un manifiesto. La rebeldía no solo está en la ropa, sino también en la actitud: miradas serias, delineados dramáticos y peinados que evocan una estética casi teatral, con referencias que recuerdan a una María Antonieta contemporánea, aportan un tono de caos calculado. A esto se suma la desnudez como detonante de provocación en varios looks, utilizada no desde la fragilidad, sino como un gesto de afirmación y ruptura, reforzando la narrativa de confrontar lo establecido.
La propuesta tensiona las estructuras clásicas de la sastrería con construcciones geométricas, cortes inesperados y siluetas que desafían la proporción tradicional. Cada look parece pensado para otorgar identidad a quien lo vista, más que para adaptarse a una norma. Mientras otras marcas esta temporada apuestan por el detalle en siluetas más clásicas y visualmente silenciosas, Vaquera reinterpreta lo clásico del denim y el cuero con una actitud punk y desafiante, demostrando que la alta costura también puede provocar y cuestionar.
Cortesía Vaquera
Share





