UN NUEVO TERRENO: PROXIMIDAD Y COMPLEJIDAD
Por Andrea Cova M. - agosto 26th, 2025
La nueva campaña de Givenchy no organiza un desfile de nombres, más bien se trata de un cruce de tiempos, donde el pasado, el presente y el futuro interactúan de forma constante. Adut Akech, Vittoria Ceretti, Kaia Gerber y Liu Wen conviven con la legendaria Eva Herzigová en una especie de conversación silenciosa entre generaciones. La elección de este grupo no busca contrastar lo viejo y lo nuevo, sino trazar un continuo donde la historia y el presente se entrelazan sin jerarquías, como si cada rostro abriera un capítulo distinto de una misma narrativa.
Lo sorprendente es que Sarah Burton también abre el foco hacia quienes suelen quedar fuera de cámara. Camilla Nickerson, Lucia Pieroni y Collier Schorr no solo aportan su trabajo, también entran en escena. La campaña les da un lugar visible, integrándolos como parte de la composición visual. Con ese gesto, Givenchy no presenta la moda como un producto terminado, sino como el resultado de un proceso compartido y creativo en el que cada mirada, cada mano y cada detalle importan.
Cortesía Givenchy
Las imágenes no están construidas desde la rigidez, aquí no hay poses coreografiadas ni posturas controladas: hay risas, conversaciones y movimientos interrumpidos por el director. La ropa no se muestra como un objeto distante, sino como algo que acompaña a quien la lleva, que se dobla y respira con el cuerpo. Esa naturalidad convierte las escenas en retratos de vínculos, donde la conexión humana es más importante que la ropa que llevan puesta.
En contraste con la etapa anterior, marcada por un lenguaje industrial y digital, Burton empuja a Givenchy hacia un terreno más íntimo. Su propuesta se mueve entre lo humano y lo atemporal, donde la moda no actúa como un código cerrado, sino como un espacio de encuentro. No es solo una campaña para mostrar piezas, es una invitación a pensar en la moda como un lugar de comunidad, complicidad y creación colectiva.
Cortesía Givenchy
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