SIEMPRE EN JUEGO: MOCASINES, EL COMEBACK QUE NUNCA SE FUE
Por María Jesús Sielfeld - agosto 12th, 2025
Hubo un tiempo en que los mocasines parecían reservados para abogados de traje impecable, estudiantes de universidades privadas y reuniones de club de campo. Sin embargo, el presente cuenta otra historia: este zapato clásico no solo ha sobrevivido a décadas de cambios en la moda masculina, sino que se ha reinventado hasta convertirse en una pieza clave tanto en el armario formal como en el look más relajado. Lo que antes era sinónimo de corrección preppy, hoy camina con soltura en combinaciones que van desde trajes oversize hasta joggers y sudaderas.
Su vigencia no es casualidad. El auge del streetwear y la moda híbrida abrió la puerta a reinterpretaciones que combinan tradición y novedad: suelas dentadas o chunky, materiales inesperados como la rafia o el borreguito, e incluso acabados metalizados que rompen esquemas. Firmas como Dior, Gucci, Louis Vuitton, Maison Margiela, Ferragamo, Tod’s, Church’s o Santoni han mostrado versiones para todos los gustos en sus últimas colecciones, confirmando que la versatilidad del mocasín es su mejor arma.
En el radar de tendencias, los mocasines clásicos siguen siendo imbatibles: el modelo café rojizo o negro, en piel o ante, se adapta igual de bien a un traje sastre que a una bomber jacket. También están los náuticos, ideales para jugar con estampados y gabardinas coloridas; los bicolor, que aportan un toque gráfico sin esfuerzo; y los de tacón cuadrado, con un aire más arquitectónico y atrevido.
Cortesía Louis Vuitton, Dior y Tommy Hilfiger
El street style de Pitti Uomo y las semanas de la moda de París y Milán lo dejaron claro: no existe un solo “tipo” de mocasín. Los hay elegantes, deportivos, discretos o de impacto, listos para encajar en cualquier estética. Incluso las versiones más experimentales, de puntera cuadrada, con antifaz trenzado, en azul metalizado o con detalles de borrego, conviven con modelos tradicionales, probando que el mercado abraza tanto lo atemporal como lo innovador.
La clave para llevarlos está en la combinación. Con trajes y camisas logran un aire impecable; con jeans rectos o pantalones holgados y calcetines blancos, suman un guiño retro; y con prendas deportivas rompen las expectativas sin perder estilo. El secreto está en entender que el mocasín no es solo un zapato, sino una actitud: la de moverse con facilidad entre códigos formales e informales, sin perder personalidad. Por eso, ya sea para una reunión importante, un paseo de fin de semana o un evento donde quieras destacar sin esfuerzo, este calzado siempre encuentra su lugar. Al final, si hay un zapato que pueda estar en juego todo el año y en cualquier escenario, ese es, y seguirá siendo, el mocasín.
Cortesía Getty Images
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