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PROTESTA SILENCIOSA: EL MENSAJE DE WILLY CHAVARRÍA EN PARÍS

Por María Jesús Sielfeld - julio 4th, 2025

Una fila de hombres rapados, vestidos con camisetas blancas y shorts oversized, se arrodilla en la pasarela, con las manos entrelazadas en la espalda. No hay música, no hay luces estridentes, no hay glamour superficial. Hay silencio. Hay denuncia. Así comenzó “Huron”, la colección SS26 que el diseñador mexicoamericano Willy Chavarría presentó en la Semana de la Moda de París, y que no fue simplemente un desfile: fue una declaración política, una coreografía de resistencia y memoria.

La escena inicial, inspirada en las cárceles salvadoreñas donde cientos de personas son encarceladas sin debido proceso y en las redadas del ICE que azotan a comunidades migrantes en EE.UU., dejó sin aliento a los asistentes. Las camisetas usadas por los modelos fueron confeccionadas junto a la ACLU (Unión Americana de Libertades Civiles) y llevaban como mensaje interior una poderosa frase: “Una unión más perfecta, más allá de una persona, un partido o un bando”. Incluso la invitación al show replicaba una citación migratoria, pero con un giro esperanzador: “Aviso de derecho a existir”.

Con un contraste calculado, tras ese inicio solemne llegaron prendas cargadas de color, volumen y sastrería depurada: faldas con hombros estructurados, trajes oversize en tonos pastel, referencias al cholo style y guiños al vestuario laboral latino. Todo bajo una narrativa donde la belleza se vuelve resistencia, la ropa se transforma en escudo, y el diseño en lenguaje político. Como dijo el propio Chavarría: “No me interesa el lujo como símbolo de privilegio. Me interesa como autenticidad de la personalidad”.

Cortesía Willy Chavarría 

El desfile, que rindió homenaje a la herencia chicana del diseñador y a sus padres inmigrantes, también tuvo una reacción inesperada en redes: el presidente de El Salvador, Nayib Bukele, criticó duramente la propuesta, acusándola de glorificar a criminales. La respuesta de la moda fue otra: aplausos, emoción, y una reflexión sobre el poder de la pasarela como herramienta de cambio. “Este momento fue de reflexión”, escribió el equipo de Chavarría. “La deshumanización del trato que reciben los inmigrantes en Estados Unidos”.

En una industria que muchas veces prefiere lo estético a lo ético, Willy Chavarría eligió lo difícil: usar su visibilidad para visibilizar. Mostró que no basta con diseñar ropa estética si no se dice algo con ella. Que, en tiempos de deportaciones, represión y violencia, desfilar puede ser también resistir. Mientras muchas marcas se limitan a entretener o embellecer, él se atreve a incomodar, a provocar una conversación, a señalar con elegancia y determinación. Porque, para Chavarría, la moda no es una distracción ni una burbuja: es un vehículo de transformación social, una herramienta para contar historias silenciadas y devolverles su dignidad. Su desfile no fue solo una propuesta estética; fue una toma de posición. Un acto de valentía. Y, sobre todo, una invitación urgente a no mirar hacia otro lado.

Cortesía Willy Chavarría 

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