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Opinión

⁠¿PUEDE LA ARTESANÍA SER LA VERDADERA ALTA GAMA DE LA MODA?

Por Antonia Peñaloza - junio 23rd, 2025

Vivimos en la era del drop constante. Las marcas de moda rápida lanzan nuevas colecciones cada semana, alimentando un consumo excesivo y sin pausa. Bajo esta lógica, las prendas se transforman en productos desechables, sin historia ni valor emocional. En este contexto, la artesanía, entendida como una técnica que requiere paciencia y dedicación, surge como una herramienta de resistencia. Mientras las microtendencias desaparecen antes de siquiera consolidarse, las piezas hechas a mano reclaman atención por lo que realmente son: manifestaciones de una creatividad profunda y sin límites. ¿Seguimos comprando solo por impulso o empezamos, por fin, a valorar lo que toma tiempo de hacer?

El craftsmanship, o trabajo artesanal, pone en el centro a quienes confeccionan: manos expertas, procesos lentos y oficios que han sobrevivido a costa de la masiva industria. Marcas como Loewe, Schiaparelli o Dior han convertido esta filosofía en su sello distintivo. A diferencia de las prendas masivas, estos diseños no solo se usan: se admiran. Es cierto que tienen un mayor costo, pero ese valor se justifica en cada puntada, en cada hora invertida, en el pequeño detalle de cada pieza. Más que ropa, son relatos visuales y emocionales que transforman cada prenda, en statement pieces dentro de cualquier clóset.

Cortesía Alaïa y  Getty Images

Además de su calidad estética, estas prendas tienen la capacidad de trascender en el tiempo. Pueden acompañar a una persona durante años, e incluso circular de forma consciente a través del negocio de la ropa de segunda mano. Esa durabilidad emocional y física la aleja del ciclo efímero del fast fashion. La alta gama hoy no debería medirse solo en el precio, sino en el respeto por el proceso y la intención detrás de cada prenda. Apostar por la artesanía no solo eleva el estándar del arte de vestir, también es una forma concreta de desacelerar y entregar dignidad a quienes están detrás de la industria de la moda.

Cortesía Schiaparelli y Maison Margiela

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