Si hay un accesorio capaz de redefinir el gesto masculino contemporáneo es el Carré de crépé de seda con motivo de lunares de Saint Laurent. Esta pieza, de una delicadeza evidente, demuestra que lo sutil también puede ser poderoso. Incorporar códigos tradicionalmente femeninos —como la seda y el lunar— no resta el constructo social de cómo debe lucir un hombre, más bien, lo enriquece con una dimensión más compleja, refinada y abstracta, porque entiende la moda desde una mirada que no conoce estándares de género, y en tiempos donde la industria exige autenticidad, este carré se convierte en un mensaje potente: el hombre elegante ya no teme al ornamento, lo convierte en un lenguaje propio.
Cortesía Saint Laurent

