POSTALES DE UN PUB EN SOHO: ASÍ ES LA PRE-AW25 DE MCQUEEN
Por María Jesús Sielfeld - mayo 20th, 2025
El Soho londinense ha sido siempre un refugio para almas rebeldes: escritores bohemios, artistas transgresores y pensadores que transformaron sus contradicciones en arte. McQueen presenta su pre-colección Otoño-Invierno 2025 como un tributo a este enclave donde lo clásico y lo disruptivo se encuentran. Fotografiada por Theo Sion en The Coach & Horses, un pub histórico y refugio de inadaptados en la posguerra, la colección captura la fusión entre la sastrería impecable y los detalles audaces, evocando figuras icónicas como Francis Bacon, Lucian Freud y Elizabeth Smart.
El Soho se impone como musa: un espacio donde la creación nace del desafío. La colección combina contrastes: chaquetas técnicas de nailon junto a tweed escocés, camisas de corte impecable (eco de Savile Row) pero con siluetas que rompen el molde. Los materiales son un diálogo de opuestos: satén con ribetes de encaje, gabardinas de lana que evocan uniformes navales y bordados de tatuajes náuticos reinterpretados con lentejuelas y metales. La paleta cromática abarca grises, amarillos sulfúricos y rojos profundos, reflejando el Londres lluvioso y sus neones vibrantes.
Entre las piezas clave destacan abrigos arquitectónicos con hombros pronunciados, herencia de la estética escultórica de la casa, y vestidos de silueta serpentina que evocan el brillo decadente de los clubes nocturnos de los años 50. Los accesorios fusionan lo clásico con lo punk: bolsos T-Bar Sling con herrajes de calavera, botas militares vintage y mules de piel de pitón. La joyería equilibra lo refinado y lo rebelde, con collares de cristales engastados y gafas minimalistas de inspiración posguerra.
Cortesía Alexander McQueen
Pero más allá de las prendas, lo fascinante es cómo McQueen, bajo la dirección creativa de Seán McGirr, ha logrado reinventarse sin perder su esencia. Si en campañas anteriores exploró el misticismo galés o el punk londinense, ahora vuelve a sus raíces urbanas con una narrativa que celebra la comunidad y la artesanía. La campaña incluye cameos de personajes icónicos del Soho como Soho George, un dandy local, y Florence Joelle, cantante de jazz, reforzando la idea de que la moda no existe en un vacío, sino en las calles y las historias de quienes las habitan.
McQueen firma un manifiesto textil que celebra la esencia rebelde de Londres. Cada prenda es un reflejo del espíritu indomable del Soho: una combinación única de elegancia y anarquía, donde lo cotidiano se transforma en arte. La audacia y la autenticidad son las máximas que definen esta colección, que desafía los moldes establecidos y reinventa códigos con cada puntada.
Cortesía Alexander McQueen
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