En una era donde la moda parece a menudo atrapada entre la obsesión por la perfección y la necesidad de ir un paso más allá de la normalidad, Balenciaga, bajo la dirección creativa de Demna, se ha convertido en un territorio donde el desafío es la norma. El reciente lookbook Pre-Fall de la casa es un testimonio de esto: una mirada cruda, directa y un tanto irreverente, capturada por Demna con su propio teléfono, como si la alta costura no tuviera que ser más que un juego de imágenes en movimiento.
A través de su lente, la escena se despliega en la Sala de Exposiciones de Balenciaga en la Rue de Sèvres, París, un espacio que se siente tan vanguardista como la propia propuesta de la marca. Aquí, las siluetas exageradas y la mezcla de lo banal con lo sublime se convierten en una declaración de principios. Demna se burla y celebra a la vez de la moda contemporánea, mientras sus prendas, despojadas de pretensiones, se reconfiguran desde lo genérico hasta lo subversivo.
Una de las primeras joyas de este lookbook son las camisetas de “fan”, que se convierten en objetos de culto: caras de los embajadores de la marca estampadas en el pecho, y sus firmas autógrafas en la espalda. La sensación de insider que evoca es tan pura que no puedes evitar sonreír ante el juego de poder, popularidad y consumo que representa. Es una broma interna con la que Demna se ríe de las mismas reglas que él ha ayudado a construir.
Cortesía Balenciaga
Pero, claro, el diseño nunca se queda en lo obvio. Si algo ha aprendido el mundo de la moda de Demna, es que lo inesperado siempre tiene la última palabra. Y si algo se roba la atención en este lookbook, son los calzoncillos de jersey transformados en microfaldas. Un giro tan hilarante como provocador, que seguramente desatará un torbellino de opiniones. Nos invita a cuestionarnos qué significa realmente la “moda femenina” en un mundo donde la rigidez de las categorías parece estar desmoronándose frente a nuestros ojos.
Sin embargo, y a pesar de la crítica social que realiza el diseñador en cada una de sus colecciones, esta propuesta se torna un poco aburrida y carece de identidad. Luego de la polémica que envolvió a la firma hace un par de años, aún parece estar causando estragos, ya que Demna aun no logra presentar una colección diferente. O quizás, tal vez que, el publico dejó de entregarle importancia. ¿Tú, qué opinas?
Cortesía Balenciaga






