Líneas circulares en la pasarela para un sistema de moda circular. Así, Chloé sorprende con una serie de atuendos modernos y vibrantes. La apertura del desfile fue suave hasta que el estado de ánimo se volvió de carácter industrial, mostrando vestidos de malla laminada o más bien tejidos con un acabado perforado. En paralelo, conjuntos de cuero europeo y los vestidos con parches de cuero tejidos a ganchillo. O también, un vestido con escote de corazón que acaparó la atención.
El espectáculo rodeó la estructura con aros que colgaban del techo y luces láser que evocaban un delirio futurista. Este, mezclado con el estilismo y el calzado de la colección, tales como los zapatos de plástico característicos de Hearts y unos zuecos metálicos. En cuanto a las prendas, el abrigo largo blanco adaptó un look muy característico de la marca, pero con el detalle de los adornos de ojal metálico, recreando el escenario del francés moderno. También, el vestido que lució Gigi Hadid, que era enrejado con anillos de metal e hilos multicolores, formaban la construcción de un fenómeno difícil de comprender.
Cortesía Chloé
Lo que inspiró a la diseñadora fue Tokamak, un dispositivo de energía nuclear ubicado en el Reino Unido, y cuyas puertas han sido abiertas para la comercialización. Lo novedoso es que este permite reducir el calor hasta en 10 veces más, permitiendo disminuir los costos de tipo de energía. Ese sentimiento se reflejó a través de una campaña que sirvió como una oda al poder de la fusión -nuclear- y la moda. “Lo más importante que debes saber es que esta es una fuente de energía limpia con muy poco desperdicio. Un vaso de combustible de fusión puede alimentar una casa durante aproximadamente 800 años”, dijo Hearst, quien; una vez más, exploró la sustentabilidad mediante la vanguardia del diseño.
Cortesía Chloé






