Chatea con nosotros para suscribirte
Woman

¿2026 EL NUEVO 2016? LO QUE VUELVE Y LO QUE NO

Por Antonia Peñaloza - enero 16th, 2026

Hoy, Hailey Bieber revolucionó Instagram con un dump de fotos del 2016. Tonos rosados, filtros de Snapchat, skinny jeans y selfies con la lengua afuera vuelven a aparecer como parte de una estética reconocible de la época. Y no es solo la modelo: en redes sociales, la tendencia se ha convertido en un fenómeno, con miles de usuarios compartiendo recuerdos de un año marcado por la nostalgia, cuando Justin Bieber lanzaba Let Me Love You, los chokers dominaban el styling, era el estreno de la primera temporada de Stranger Things, el flequillo se volvía una decisión casi obligatoria y la logomanía seguía en pleno boom. Con distintos códigos del 2016 reapareciendo en la moda actual, se abre la conversación sobre qué elementos regresan y cuáles quedan fuera de este nuevo ciclo.

El retorno se nota, sobre todo en la forma de construir la imagen. El clean look comienza a perder protagonismo y el maquillaje se vuelve más intenso, con cejas marcadas y labios nude que vuelven a ocupar un rol en el styling. Regresan los chokers como accesorio visible, el oversize se reinstala en chaquetas, poleras y pantalones, y el boho chic reaparece como referencia en prendas fluidas y combinaciones más relajadas. Así mismo, el minimalismo empieza a quedar atrás, dando espacio a propuestas más cargadas y expresivas. En este contexto, piezas asociadas directamente a la época, como las zapatillas Beckett de Isabel Marant, vuelven a aparecer en looks y redes sociales, reforzando una estética nostálgica de la década pasada.

Cortesía Getty Images

 

Sin embargo, este regreso no implica una repetición literal de la década. No todo lo que definió el 2016 reaparece. El minimalismo extremo y la estética que dominaron los últimos años comienzan a irse, pero tampoco vuelve el exceso sin edición ni la uniformidad visual que marcó cierta etapa de las redes sociales. La estética actual permite mirar hacia atrás con mayor selección, dejando fuera las fórmulas agotadas y apostando por una mezcla más consciente de ciertas referencias. Así, 2016 reaparece como un punto de partida más que como una copia exacta, instalado en prendas y actitudes que se reconocen, pero que se fusionan con una mirada más actual y menos rígida sobre cómo construir la imagen personal.

Cortesía Getty Images y Dior 

Share

0