LA MODA LES DIO LA ESPALDA: EL OLVIDO DE LAS MUJERES MAYORES DE 50
Por María Jesús Sielfeld - junio 10th, 2025
“Mi clóset dejó de hablarme cuando cumplí 50”, escribió una usuaria en un foro de moda. Y no es un caso aislado. En un universo donde la juventud es moneda de cambio y los 30 ya son vistos como el inicio del declive, ¿quién está realmente pensando en las mujeres maduras al momento de diseñar? Más allá de campañas esporádicas o un par de íconos mediáticos como Kris Jenner o Andie MacDowell, la industria de la moda y la belleza sigue dándole la espalda a las mujeres mayores de 50. ¿La explicación detrás de esto? Una mezcla incómoda de prejuicios, desconocimiento y estrategias de marketing miopes.
Y eso que el potencial económico es gigantesco. Tal como consignó El País, las mujeres mayores de 50 representan el grupo demográfico con mayor poder adquisitivo en países como Estados Unidos y España. Solo en las dos últimas décadas, se calcula que este segmento generó más de 13 mil millones de dólares en compras relacionadas con moda y belleza. Aun así, de acuerdo con The Fashion Law Journal, en la temporada primavera-verano 2020 solo 1 de cada 200 modelos tenía más de 50 años. Es decir: Hay millones de mujeres listas para comprar… pero no encuentran ropa que las represente ni campañas donde sentirse vistas.
Claro, hay excepciones. Ahí están Andie MacDowell, que a sus 66 años declaró a InStyle que ya no está dispuesta a morirse de hambre para entrar en un vestido, o Kris Jenner, quien con 68 ha demostrado que estilo, poder y madurez no son excluyentes. También está Stacy London, ex presentadora de “What Not to Wear”, quien en 2024 lanzó una colección con QVC dirigida exclusivamente a mujeres +50. “No es que no sepamos vestirnos, es que no hay ropa que esté pensada para nosotras”, dijo en una entrevista. Y tiene razón.
Cortesía Saint Laurent y Balmain
Las marcas comienzan a despertar, aunque lentamente. Loewe eligió a Maggie Smith (89) como rostro de campaña. Saint Laurent lo hizo con Diana Ross (79). Gucci apostó por Debbie Harry y Celine fichó a Joan Didion antes de su muerte. Incluso líneas más comerciales como Chico’s, J. Jill o Eileen Fisher han construido imperios discretos hablando directamente a este público. Pero lo hacen casi en silencio, sin grandes titulares, sin el mismo ruido que genera la colaboración de una influencer veinteañera con una marca de alta gama.
Mientras tanto, en comunidades digitales a través de Instagram, TikTok o X, las consumidoras lo tienen claro: “Nos diseñan, pero nos venden como si tuviéramos 25”, menciona una usuaria. Otra dice: “Queremos ropa cómoda, moderna, elegante, pero no infantil ni encasillada en lo que creen que una mujer de 60 debe vestir”. Mujeres que no buscan verse jóvenes, sino actuales. Que no aspiran a disfrazarse de algo que no son, sino a seguir disfrutando de la moda desde su lugar y su edad.
La moda inclusiva no puede ser solo una tendencia. Debe ser un compromiso estructural que entienda que la belleza no expira con los años. Las mujeres mayores de 50 no son irrelevantes ni invisibles. Son consumidoras informadas, poderosas y exigentes. Y mientras algunas marcas comienzan a responder, la gran mayoría sigue mirando hacia otro lado. Quizás sea hora de que la industria, en lugar de preguntarse cómo atraer a la generación Z, se cuestione por qué sigue ignorando a quienes ya están listas para comprar, pero no para conformarse.
Cortesía Dolce & Gabbana y Getty Images
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